- Abogada de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
- Mediadora Familiar de la Universidad Andrés Bello.
- Consteladora Familiar del Círculo de Constelaciones Familiares de Chile.
- Facilitadora en Biodanza de la “Escuela de Biodanza Ajayu”.
Conoció la Biodanza el año 2000, cuando tenía apenas 11 años, y acompañaba a su madre –actual directora de la Escuela de Biodanza Ajayu– en sus primeros grupos, poniendo la música y habitando, casi sin saberlo, un territorio donde lo humano, lo afectivo y lo vincular se volvían lenguaje cotidiano. Antes de ello, la danza y la música ya formaban parte de su infancia, integrando el staff del grupo infantil Agualuna, en un tiempo de escenarios y montajes musicales que fueron afinando una sensibilidad profunda hacia las artes y el trabajo colaborativo.
Mientras crecía, formó parte de un grupo de Biodanza para adolescentes, experiencia que con el tiempo se transformó en una verdadera poética de vida. Desde entonces, su camino ha estado ligado a la Biodanza, permitiéndole agudizar la intuición y ampliando la mirada sobre la diversidad de lo humano. Este modo de estar en el mundo —atento, sensible y vincular— encontró también su cauce en el ámbito jurídico: atraída por la dimensión social del Derecho, trabajó en una fundación y hoy ejerce de manera independiente en el área de familia, espacio donde confluyen historias, procesos y posibilidades de transformación que requieren una mirada ética, comprometida y profundamente humana.
Las Constelaciones Familiares llegaron como un descubrimiento que amplió su mundo interno: primero como un camino personal de transformación y, posteriormente, como una vía de estudio y formación que le permitió acompañar a otros en sus procesos vitales con profundidad y presencia, confiando en que cada movimiento terapéutico puede convertirse en una semilla de alivio, reconciliación y sentido.
Actualmente, como facilitadora en Biodanza de la Escuela de Biodanza Ajayu, da continuidad a esta poética vital que sostiene su compromiso: el amor como fuerza organizadora, la expansión de la conciencia, el bienestar humano y la naturaleza como fuente viva de aprendizaje.
Athiara es presencia que conjuga lucidez y ternura: una sensibilidad atenta, sostenida por una intuición profunda y un pensamiento claro que se abre sin esfuerzo hacia lo humano. Caminar con ella es encontrarse con un corazón disponible, comprometido con el vínculo, la reparación y la vida en toda su complejidad.
Athiara Gatica Pérez
athiara.gatica@gmail.com
(+56 9) 9341 7749